Selección y uso de protectores auditivos

17/07/2019

La primera vez que alguien visita un entorno ruidoso, suele quejarse del ruido. También es bastante habitual que las personas que están en ese entorno ruidoso respondan: “tranquilo, con el tiempo uno se acostumbra…” Lo que suelen ignorar las estas personas es que con el tiempo no te acostumbras, lo que pasa es que acabas perdiendo audición, y por lo tanto, ese ruido molesto, deja de ser percibido de la misma manera. En estos casos, y si las medidas de preventivas de otro tipo no pueden disminuir el ruido a un nivel aceptable, la utilización de Equipos de Protección Individual (EPI) en forma de tapones u orejeras, puede suponer la diferencia entre quedarse más sordo que una tapia en unos años, o acabar el periodo de vida laboral sólo con la pérdida auditiva que se da de forma natural. El problema de la pérdida de audición debida a la exposición al ruido reside en que en muchas ocasiones tiene lugar de forma desapercibida, y la lesión tiene lugar de forma irreversible. Por ello, los protectores auditivos se encuadran dentro de los EPI de categoría III en el nuevo Reglamento (UE) 2016/425. Como siempre decimos, para que la eficacia del EPI sea máxima, ha de hacerse una adecuada selección y uso del mismo. En esta entrada del blog pretendemos dar unas breves nociones que ayudarán a la selección y uso de los EPI de protección auditiva. Deben seleccionarse protectores que lleven el marcado CE y el fabricante pueda proporcionar la Declaración de Conformidad.

1 Conoce a tu enemigo como a ti mismo

En primer lugar, debemos recopilar información detallada acerca de las características propias del ruido presente en el entorno de trabajo, en particular en lo relativo a factores como:

1. Nivel de presión acústica;

2. Contenido en frecuencia;

3. Características impulsivas.

2 ¿Cuándo debemos utilizar protección auditiva?

Una vez evaluado el nivel de ruido existente, debemos comparar los datos obtenidos con los límites establecidos en el Real Decreto 286/2006, sobre protección de los trabajadores contra la exposición al ruido, el cual establece tres niveles de acción para distintos niveles de ruido:

a) Valores límite de exposición: LAeq,d = 87 dB(A) y Lpico= 140 dB (C), respectivamente. Se trata de un nivel que nunca se podrá superar, en ningún caso.

b) Valores superiores de exposición que dan lugar a una acción: LAeq,d = 85 dB(A) y Lpico = 137 dB (C), respectivamente. Cuando se supera este límite, el empresario debe proteger a los trabajadores con protección auditiva, obligatoriamente.

c) Valores inferiores de exposición que dan lugar a una acción: LAeq,d = 80 dB(A) y Lpico = 135 dB (C), respectivamente. Superados estos límites, el empresario debe poner a disposición de los trabajadores protectores auditivos individuales.

Donde,

- LAeq,d  es el nivel de exposición diario equivalente, medido en decibelios A.

- Lpico es el nivel pico expresado en decibelios C.

3 ¿Hay límites para la protección auditiva?

En general, a la hora de seleccionar un EPI debemos es obvio que no podemos caer en el fenómeno de la subprotección, es decir, no utilizando un nivel de protección suficientemente alto como para proteger al usuario, dejándole así expuesto al ruido. Sin embargo, una sobre protección podría ser igualmente perjudicial ya que, en el caso de la protección auditiva, podríamos causar una sensación de aislamiento, que podría hacer que el usuario se retirase los protectores, o podríamos hacer que no se oyesen señales de aviso o alarma. La reducción proporcionada por el protector deberá situar en nivel de ruido por debajo del nivel de acción correspondiente a cada país (Lact ) (véase Tabla 1).

En la selección de un protector auditivo adecuado se ha de tener en cuenta las características propias del ruido como: importancia de las comunicaciones.

Nivel efectivo en el oído (L’A en dB)

Estimación de la protección

Menor que Lact

Insuficiente

Entre Lact y Lact-5

Aceptable

Entre Lact-5 y Lact-10

Satisfactorio

Entre Lact-10 y Lact-15

Aceptable

Menor que Lact-15

Excesivo (sobreprotección)

Tabla 1Estimación de valoración acústica de un protector auditivo para una situación de ruido específica. 

4 ¿Cómo determino el nivel de atenuación que necesito?

Existen cuatro métodos para la estimación del nivel acústico ponderado A efectivo a la altura de los oídos: método de bandas de octava, método HML, método de comprobación HML y método SNR. El método preferente para realizar esta estimación es el método de bandas de octava. En este sentido, siempre debeos tener presente que la atenuación de la mayoría de estos dispositivos varía con la frecuencia. Por ello, y aunque su cálculo puede resultar complejo, el método que mejor aproximación puede darnos al nivel de atenuación necesaria en un lugar de trabajo, con un sonido de unas características determinados es el método de bandas de octava, que veremos aquí sirviéndonos de un ejemplo. Supongamos que hemos obtenido el siguiente “espectro de sonido” de un ruido continuo presente durante una jornada laboral:

Frecuencia banda de octava (Hz)

63

125

250

500

1000

2000

4000

8000

Nivel de banda de octava (Loct) en dB

80

84

86

88

97

99

97

96

 

Por otro lado, tenemos los datos de un posible protector auditivo a evaluar para determinar su adecuación a las exigencias de atenuación que veíamos en la tabla 1:

Frecuencia (Hz)

63

125

250

500

1000

2000

4000

8000

Atenuación (APV) dB

5.0

7.0

11.4

15.7

19.4

24.4

32.6

29.7

 

Para calcular el nivel de presión acústica ponderado A (L’A) en el interior del protector auditivo se usará la ecuación:

f ≡ frecuencia central de la banda de octava en Hz; Lf ≡ nivel de presión acústica por banda de octava (Loct) del ruido en dB, para la banda de octava f; Af ≡ es la ponderación A en frecuencia, valor en dB, para cada banda de octava con frecuencia central f; APVf ≡valor de la protección asumida del protector auditivo, en dB. 

No debemos dejarnos intimidar por la ecuación que se muestra ya que como veremos, la sustitución de los valores es muy sencilla y con las actuales hojas de cálculo, la obtención del resultado no plantea ningún problema.

Frecuencia banda de octava (Hz)

63

125

250

500

1000

2000

4000

8000

Nivel de banda de octava (Loct) en dB         (Fila 1)

80

84

86

88

97

99

97

96

Ponderación A, en dB                                 (Fila 2)

-26.2

-16.1

-8.6

-3.2

0

+1.2

+1.0

-1.1

Sumar Fila 2 a Fila 1 (Lf+Af), en dB(A)       (Fila 3)

53.8

67.9

77.4

84.8

97.0

100.2

98.0

94.9

Atenuación (APV) dB                                  (Fila 4)

5.0

7.0

11.4

15.7

19.4

24.4

32.6

29.7

Restar la Fila 4 de la Fila 3 y multiplicar por 0.1

4.88

6.09

6.60

6.91

7.76

7.58

6.54

6.52

 

Con estos datos calculados, podemos pasar al cálculo de LA’ como sigue:

Redondeando esta cifra al valor entero más próximo, el nivel de presión acústica ponderado A en el interior del protector auditivo es de 81 dB(A).

Evaluación: Este valor está entre 0 y -5 dB respecto de Lact, la elección del protector auditivo se considera “aceptable” para el ruido considerado.

5 ¿Hay otros factores a considerar en la selección del protector auditivo?

Sí, el nivel de presión acústica es sólo uno de los parámetros a considerar a la hora de seleccionar el protector auditivo. Otros aspectos a tener en cuenta son:

1.Fluctuación del ruido. Si bien puede usarse prácticamente cualquier tipo de protector auditivo frente a ruidos continuos, en entornos de ruido fluctuante o impulsivo podría ser más adecuado considerar protectores dependientes del nivel, o con restauración del sonido. Los ruidos intermitentes suelen requerir de orejeras o de tapones premoldeados ya que son más fáciles de poner y quitar.

2.Frecuencia del ruido. Si el ruido predominante es de baja frecuencia deberá considerarse el uso de protectores auditivos con reducción activa del ruido.

3.Necesidades de comunicación. En situaciones onde es necesario oir o reconocer señales de advertencia, deberían considerarse protectores con entrada de audio, o protectores pasivos dependientes del nivel.

4.Ambiente de trabajo y actividad: En ambientes de temperatura y humedad elevadas resulta más recomendable el uso de tapones.

5.Presencia de contaminación o suciedad. Además de las irritaciones cutáneas que pueden ocasionar estos factores, en el caso del uso de tapones, los contaminantes podrían invadir el canal auditivo.

6.Maquinaria en movimiento. Cuando haya maquinaria que pueda producir atrapamientos, se evitarán los tapones con cordones.

7.Características propias del usuario. Se recomienda consulta médica para personas que hayan sufrido o sufran enfermedades del oído o la piel.

8.Compatibilidad con otros equipos de protección tales como cascos de protección gafas, etc.

6 Sin el folleto informativo, estás sordo

Desde ASEPAL siempre hacemos hincapié en que es absolutamente fundamental el contar con la valiosa información que el fabricante da en el folleto informativo. Sin esta información, no podríamos saber si el protector auditivo que hemos adquirido es adecuado para el nivel de sonido que tenemos en el lugar de trabajo, por ejemplo. Sin embargo, en muchos casos, ni siquiera sabríamos cómo hacer un uso correcto del EPI, cómo colocarnos el tapón, o las precauciones que hay que tener a la hora de usar una orejera. Sin esta información, sencilla, pero desconocida por la mayor parte de la gente, la eficacia del protector auditivo quedará seriamente mermada.

7 ¿Debo usar la protección auditiva todo el tiempo?

Rotundamente sí. Los usuarios rara vez son conscientes de la merma que sufre la protección global al no hacer uso del protector auditivo, aunque sea por breves periodos de tiempo.

8 Control de la eficacia de las medidas aplicadas

Las empresas deben comprobar periódicamente que las medidas adoptadas para prevenir o controlar el ruido siguen funcionando con eficacia. Dependiendo de su exposición al ruido, los trabajadores tienen derecho a una vigilancia sanitaria adecuada. En tal caso, deberán mantenerse historiales médicos individuales y facilitarse información a los trabajadores. La experiencia adquirida a través de las medidas de vigilancia debería utilizarse para examinar los riesgos y medidas de control. Por último, es necesario imponer controles externos que determinen las medidas aplicadas para controlar que las medidas aplicadas para controlar el ruido en el lugar de trabajo funcionan realmente.