En la SST el compromiso de todos compensa

28/04/2015

Hoy 28 de abril de 2015, y como cada año, la Organización Internacional del Trabajo (OIT)  celebra el día mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo. Todos los años, la OIT llama nuestra atención acerca de un riesgo o tipo de riesgo específico que juega un papel destacado como agente causal de accidentes o enfermedades profesionales.

El enfoque de este año supone una pequeña diferencia con esta tendencia ya que este año el lema de la campaña es “Únete a la construcción de una cultura de la prevención en materia de SST”, destacando la importancia de que todos los actores involucrados en la promoción de la salud y la seguridad en el trabajo: Gobiernos (en nuestro país central y autonómicos), Sindicatos, empresarios, Servicios de Prevención, Mútuas de Accidentes y Asociaciones, luchen de forma conjunta y coordinada ya que es la única forma de lograr avances significativos en el combate de esta lacra social que constituyen los accidentes y las enfermedades profesionales. Desde la Asociación  esperamos que llegue el día en que la celebración del día de la Salud y la Seguridad en el Trabajo (SST) no sea necesaria. Cuando llegue este día, significará que las condiciones de trabajo han mejorado de tal manera que el ganarse el sustento ya no supone un riesgo para la seguridad y/o la salud de los trabajadores.

Hasta que ese día llegue, seguiremos viendo con desasosiego la lista de accidentes y enfermedades profesionales que año tras año siguen acrecentando el número de personas que se han dejado la vida o la salud en su puesto de trabajo. Tal y como constató nuestro Presidente, D. Luis del Corral, durante la pasada Asamblea General Ordinaria de ASEPAL de marzo de 2015: “Los datos sobre la accidentabilidad laboral, por desgracia para todos, han aumentado un poco este año 2014, desde nuestra Asociación ya advertíamos que bajar los costes en seguridad, y por ende en los EPIs, de forma tan drástica supondría un aumento de la accidentabilidad.”

En este sentido de aunar esfuerzos, de luchar de forma conjunta y coordinada, ayer se presentó en Madrid la Estrategia Española de Salud y Seguridad en el Trabajo 2015-2020. Esta estrategia es la continuación de la estrategia 2007-2012, y el hecho más destacado por todos es que esta estrategia sí que es el fruto de un amplio consenso entre todos los actores implicados. El tener un plan de actuación, y que este plan sea elaborado, compartido y coordinado entre todas las partes involucradas es absolutamente fundamental, y si no se da esta condición, en este ámbito, las consecuencias son funestas. Durante la presentación de la EESST de ayer, el Secretario General de CC OO, Ignacio Fernández Toxo, señaló el hecho de que si bien durante el periodo correspondiente a la anterior estrategia se observó un descenso en el índice de incidencia de accidentes laborales y enfermedades profesionales, en el periodo de transición entre la anterior y estrategia y ésta se ha producido un repunte tanto en índice de incidencia y accidentes absolutos, como ya señaló Cándido Méndez de UGT.

No queremos dejar pasar esta oportunidad sin volver a incidir en un hecho en el que ASEPAL siempre ha hecho hincapié y que esta vez sí recoge de forma explícita la EESST 2015-2020, y que no es otro que el drama oculto que suponen las enfermedades profesionales de este país, que en la mayoría de los casos se derivan a enfermedades comunes.

Los datos del Ministerio de Empleo ponen de manifiesto estos hechos, y frente al descenso en el número de accidentes de los últimos años, durante el año 2014 se ha registrado un incremento en la cifra de accidentes laborales registrados en España, pasando de los 404.284 accidentes registrados en 2013 a los 426.130 de 2014. Además, es de destacar el incremento en accidentes mortales, los cuales pasaron de los 447 a los 458 en el mismo periodo.

El dato de enfermedades profesionales es aún peor, ya que según los datos disponibles en el Ministerio de Empleo y Seguridad Social, el número de partes cerrados por enfermedad profesional pasó de 7.324 en 2013 a 7.573 en 2014. En la figura, vemos evolución de algunas enfermedades por agente causal. En ella se refleja la triste ironía de que en lo relativo a enfermedades profesionales, uno de los colectivos que está viendo un aumento más alarmante de las enfermedades profesionales, es el colectivo dedicado precisamente a preservar la salud de trabajadores y el personal sanitario.Figura 1. Enfermedades profesionales por agente causal. Fuente Ministerio de Empleo y Seguridad Social

Figura 1. Enfermedades profesionales por agente causal. Fuente Ministerio de Empleo y Seguridad Social

 

El papel de los EPI en la mejora de la salud y seguridad en el trabajo

Los Equipos de Protección Individual (EPI) deben constituir la última línea de defensa a contemplar en la lucha contra los accidentes y enfermedades profesionales. Sin embargo, al ser el último recurso preventivo, un fallo en el mismo tendrá consecuencias inmediatas en la salud y seguridad de los usuarios.

Desde la Asociación siempre insistimos que es absolutamente fundamental una adecuada selección y uso para lograr una protección efectiva, y con motivo del día mundial de la Salud y Seguridad en el Trabajo, queremos insistir en este hecho, que no por reiterativo deja de ser importante.

Fundamentos para la selección de EPI

Cuando se ha tomado la determinación de hacer uso de los equipos de protección individual, la selección y uso de los mismos debe hacerse según lo dispuesto en el RD 773/1997 sobre la utilización  de EPI por los trabajadores. En la figura 2 se dan algunas indicaciones orientativas de los distintos pasos a tener en cuenta a la hora de la selección y uso de los EPI. A continuación pasaremos a comentar de forma muy breve cada uno de estos pasos.

Figura 2 Esquema orientativo de selección y uso de EPI

Figura 2 Esquema orientativo de selección y uso de EPI

 

En todo el proceso de selección y uso de los EPI es absolutamente fundamental el contar con el esfuerzo y compromiso de todos los actores comprometidos en la estrategia de selección y uso de los equipos. Desde el empresario, cuya obligación es la de evaluar con detenimiento la naturaleza de los riesgos y las particularidades de la tarea a realizar, hasta los trabajadores y sus representantes, que serán los que tengan que hacer uso de los equipos para salvaguardar su seguridad y salud. Todos ellos conforman un equipo, de cuya perfecta integración y entendimiento dependerá el éxito de los programas de selección y uso de EPI. De esta labor conjunta depende en gran medida la seguridad y salud de los trabajadores durante el uso de EPI.