En la lucha contra el estrés en el trabajo, los EPI también cuentan

28/04/2016

El Día Mundial de la Seguridad y la Salud en el Trabajo que se celebra anualmente el 28 de abril promueve la prevención de los accidentes del trabajo y las enfermedades profesionales en todo el mundo. Es un día en el que se invita a reflexionar a toda la sociedad acerca de la importancia que tienen los accidentes y enfermedades profesionales en nuestra comunidad.

El tema elegido por la Organización Internacional en el Trabajo (OIT) en esta ocasión es el estrés en el trabajo, un factor de riesgo que afecta directamente a la salud y seguridad de los trabajadores que siempre ha estado presente, pero sobre el que no se ha puesto el foco hasta hace relativamente poco.

Para la (OIT), es estrés es la respuesta física y emocional dañina causada por un desequilibrio entre las demandas percibidas y los recursos percibidos y las habilidades de los individuos para lidiar con aquellas demandas.

Hay quien podría decir que los Equipos de Protección Individual (EPI) juegan un papel residual o nulo en la disminución de los niveles de estrés a los que puede estar sometido un trabajador en su tarea. Sin embargo, en el excelente dossier que ha preparado la OIT para este 28 de abril de 2016, y cuya lectura recomendamos encarecidamente a todos/as aquellos/as involucrados/as en la Salud y Seguridad en el Trabajo, se señala que la exposición a agentes peligrosos puede afectar a la sensación de estrés de los trabajadores y a su salud psicológica y mental.

Esta afirmación se puede percibir con mucha mayor claridad en tareas en las que la exposición al peligro por parte de los trabajadores es extrema, como pueden ser las labores de extinción de incendios, operaciones de rescate, trabajos con exposiciones a sustancias químicas o agentes biológicos de riesgo, etc. En todas estas actividades, la exposición a un riesgo que puede amenazar seriamente la salud y seguridad del trabajador, o incluso su propia vida, supone un elemento estresante de por sí.

Si para atajar dichos riesgos se ha recurrido a un EPI, es absolutamente fundamental que el trabajador tenga la certeza absoluta que ese equipo, ese único elemento que se interpone entre ese riesgo tan apremiante y su salud y seguridad, responderá de forma satisfactoria a las altas exigencias a las que la tarea le someterá. En caso de que exista la más mínima duda por parte del trabajador acerca de la adecuación del EPI a la magnitud de los riesgos a los que se enfrenta y a las características de la tarea a realizar, o a la forma correcta de utilizar el EPI, el nivel de estrés al que se verá sometido el portador del EPI se verá incrementado de forma evidente.

Como decíamos, la influencia que pueden tener la correcta selección y uso de los EPI a la hora de mitigar la sensación de estrés asociada a una tarea, es muy evidente en ejemplos como los que veíamos anteriormente. Pero no debemos olvidar nunca que este factor está presente en todas las tareas que impliquen un riesgo para la integridad física y la salud del trabajador.

Por ello, volvemos a insistir, e insistiremos siempre, que es absolutamente fundamental ya no sólo hacer la selección correcta del EPI, de forma que el equipo que finalmente vaya a utilizar el trabajador se adecue al nivel de riesgos evaluado, y se adapte a las características del trabajador; sino que es imprescindible que se seleccione también involucrando a los trabajadores y/o sus representantes, y formar a los usuarios en el uso correcto de los equipos.

Fundamentos para la selección de EPI

Cuando se ha tomado la determinación de hacer uso de los equipos de protección individual, la selección y uso de los mismos debe hacerse según lo dispuesto en el RD 773/1997 sobre la utilización de EPI por los trabajadores. En la figura 1 se dan algunas indicaciones orientativas de los distintos pasos a tener en cuenta a la hora de la selección y uso de los EPI. A continuación, pasaremos a comentar de forma muy breve cada uno de estos pasos.

 

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Figura 1 Esquema orientativo de selección y uso de EPI

 

Volvemos a insistir en la importancia de que durante todo el proceso de selección, se involucren a todos los actores comprometidos en la estrategia de selección y uso de los equipos. Desde el empresario, cuya obligación es la de evaluar con detenimiento la naturaleza de los riesgos y las particularidades de la tarea a realizar, hasta los trabajadores y sus representantes, que serán los que tengan que hacer uso de los equipos para salvaguardar su seguridad y salud. Todos ellos conforman un equipo, de cuya perfecta integración y entendimiento dependerá el éxito de los programas de selección y uso de EPI. De esta labor conjunta depende en gran medida la seguridad y salud de los trabajadores durante el uso de EPI.

A modo de conclusión, desde ASEPAL esperamos que factores como el estrés en el trabajo y otros agentes que amenazan la Salud y Seguridad de los Trabajadores vayan desapareciendo paulatinamente de nuestras vidas cotidianas, paso a paso y con el esfuerzo de todos y de todas; hasta que llegue el día en el que en los anales de la Salud y Seguridad en el Trabajo se cuente a modo de anécdota que antiguamente se tenía que dedicar un día al año para reflexionar acerca de un tema tan crucial.