Normativa aplicable a la protección de pies y piernas

06/07/2016

Según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social, las extremidades inferiores concentran el 29% del total de las lesiones sufridas por los trabajadores, lo cual pone de relieve el alto grado de accidentabilidad que sufre esta parte del cuerpo en el ámbito laboral.

 

Desde ASEPAL somos conscientes que el EPI debe ser la medida preventiva a considerar una vez que todas las medidas preventivas que contempla la Ley de Prevención de Riesgos no son suficientes para lograr un nivel de protección adecuado.

 

Sin embargo, cuando el EPI debe ser usado, únicamente alcanzará el nivel de protección óptimo previsto para el fabricante si se selecciona y usa de forma correcta. Por ello, aun a riesgo de resultar reiterativos, no dejaremos de insistir en los pasos esenciales necesarios para una correcta selección y uso del EPI, y que se resumen en la Ilustración 1.

El conocimiento de la normativa aplicable a los EPI que se utilizarán en el entorno laboral, constituye un paso fundamental en la prescripción del EPI necesario ya que en estas normas se recogen los requisitos que deberá satisfacer el equipo, los diversos niveles de prestación y la información mínima que el usuario deberá conocer para hacer un uso correcto del equipo.

 

Normas aplicables al calzado y riesgos asociados

 

Por ello, en este artículo pretendemos hacer una rápida revisión de las normas armonizadas aplicables al calzado de protección, asociándolos a los tipos de riesgos más habitualmente encontrados en la industria y la normativa aplicable que puede ofrecer cierta protección frente a los mismos y que podemos ver recopilados en la Tabla 1.

 

Clasificación adicional a los calzados de seguridad, protección y trabajo. EN ISO 20345/20346/20347

 

Hay dos tipos de clases de calzado de seguridad, protección y trabajo: clase I que es el calzado fabricado con cuero y otros materiales, excluido el calzado todo-caucho y todo-polímérico; y el clase II que es todo caucho (vulcanizado) o todo-polímero (moldeado).

 

La resistencia al deslizamiento se clasifica según el tipo de suelo, en SRA (para suelo de cerámica con disolución jabonosa), SRB (Suelo de acero con glicerina) o SRC (Suelo de cerámica con disolución jabonosa y suelo de acero con glicerina.

 

En cuanto al calzado híbrido se indica mediante el símbolo SBH, para el calzado según UNE-EN ISO 20345:2012, el PBH para el calzado según EN ISO 20346:2014 y OBH para el calzado según EN ISO 20347:2013  e indican que el calzado cumple con los requisitos básicos que se exigen en cada una de las normas.

 

El calzado de seguridad, de protección y de trabajo también puede incorporar adicionalmente otro tipo de protección como puede verse en la Tabla 1.

 

Las combinaciones más frecuentes de requisitos básicos y especiales pueden consultarse en la Tabla 2.

 

Categorías: 
Estudios sobre la normativa de EPI