Por qué los artículos deportivos también son EPI

09/08/2017

Lo hemos dicho constantemente a lo largo de las sucesivas entradas que hemos publicado en este blog, también lo hemos repetido hasta la saciedad en las distintas jornadas en las que colaboramos, y aun así, nunca nos cansaremos de insistir en que un EPI es todo equipo diseñado específicamente para ser llevado o puesto una persona para protegerse contra uno o varios riesgos, y salvo las pocas excepciones que menciona la legislación, el resto de los elementos que lleve o sostenga una persona para su protección es un EPI a los efectos de la legislación de armonización de la UE.

Así pues, los equipos usados para la protección de las personas que desarrollan actividades deportivas, incluso en el ámbito privado, son EPI cubiertos por el objeto y campo de aplicación tanto del RD 1407/1992 como del Reglamento (UE) 2016/425, el cual anulará y sustituirá al primero el 21 de abril de 2018.

Por lo tanto, y si estos equipos quedan dentro del objeto y campo de aplicación de la legislación de armonización, quiere decir que los fabricantes de los mismos deben actuar con la diligencia debida para garantizar que los cascos para bici, los guantes para porteros de fútbol, las caretas para esgrima y, por ejemplo, hasta los manguitos para natación, cumplen con los requisitos de seguridad del RD 1407/1992 (y del Reglamento (UE) 2016/425 a partir del 21/4/2018). Ello supone que en la inmensa mayoría de los casos, deben someter a los equipos al proceso de certificación con el fin de obtener el correspondiente certificado CE de Tipo.

Aunque en el transcurso de los años, hemos encontrado opiniones muy curiosas en relación a la obligatoriedad de que los artículos deportivos estén sujetos al mismo nivel de exigencia y control que los EPI que pueden usarse en el día a día en los puestos de trabajo, tenemos derecho al mismo nivel de protección cuando jugamos nuestra “pachanguita” futbolera, que cuando nos ponemos el casco para ir al “tajo”.

Por lo tanto, los equipos que usemos en un ámbito y en otro deberán cumplir requisitos de seguridad equiparables.

En esta entrada del blog pretendemos por un lado, concienciar acerca de la importancia de que los EPI que usamos en el ámbito deportivo cumplan con las exigencias de salud y seguridad que marca la legislación vigente; por otro lado, pretendemos dar algunas herramientas básicas para facilitar el proceso de selección y adquisición de los EPI que usaremos mientras practiquemos nuestra actividad de ocio favorita (en caso de que sean necesarios).

 

Normas aplicables a EPI destinados al deporte

Muchos de los EPI de uso habitual en actividades deportivas, disponen de una norma armonizada específicamente diseñada para su aplicación en los procesos de evaluación de la conformidad que prevé el RD 1407/1992. A continuación, proporcionamos un listado básico de normas, destinado a que el usuario pueda verificar el cumplimiento del EPI con la norma, durante el proceso de selección que todos deberíamos hacer a la hora de adquirir las protecciones a utilizar en el deporte:

 

Normas aplicables a protectores de cabeza y ojos

Protector

Norma

Cascos para deportes aéreos

EN 966:2012+A1:2012

Cascos para ciclistas y para usuarios de monopatines y patines de ruedas

EN 1078:2012+A1:2012

Cascos de protección contra impactos para niños

EN 1080:2013

Cascos utilizados para la práctica de deportes en
canoa, kayak y en rápidos de agua

EN 1385:2012

Cascos para montañeros

EN 12492:2012

Gafas integrales para esquí alpino

EN 174:2001

Protectores oculares para usuarios de motos de nieve

EN 13178:2000

Cascos para esquiadores alpinos y snowboard

EN 1077:2007

Cascos para usuarios de trineos

EN 13484:2012

Cascos de protección para conductores y pasajeros de motos de nieve y bobsleighs

EN 13781:2012

Protección de la cabeza para artes marciales

EN 13277-4:2001

Protección de manos, piernas y articulaciones en actividades deportivas

Guantes de protección para porteros de fútbol

EN 16027:2011

Protección de codos y rodilla en deportes de interior

EN 15613:2008

Protección para artes marciales. Protecciones del empeine, de la espinilla y del antebrazo

EN 13277-2:2000

Protección para artes marciales. Protectores de manos y pies

EN 13277-7:2009

Protectores de muñeca, palma, rodillas y codos de deportes sobre ruedas

EN 14120:2003+A1:2007

Espinilleras para futbolistas

EN 13061:2009

Protección del cuerpo en actividades deportivas

Protección para artes marciales. Protecciones del tronco

EN 13277-3:2001

Protección para artes marciales. Protectores genitales y abdominales

EN 13277-5:2002

Protección para artes marciales. Protectores de pecho femeninos

EN 13277-6:2003

Chaquetas protectoras, protectores de cuerpo y hombros para equitación

EN 13158:2009

Protectores de manos, brazos, pecho, abdomen, piernas pies y genitales para porteros de hockey y protectores de espinillas para jugadores de hockey

EN 13546:2002+A1:2007

Protectores de manos, brazos, pecho, abdomen, piernas, genitales y cara para la esgrima

EN 13567:2002+A1:2007

Trajes de buceo. Trajes húmedos

EN 14225-1:2005

Trajes de buceo. Trajes seco

EN 14225-1:2005

Trajes de inmersión de uso continuo

EN ISO 15027-1:2012

Chalecos hidrostáticos de buceo

EN 1809:2014+A1:2016

Aparatos combinados de flotabilidad y rescate para buceo

EN 12628:1999

Ayudas a la flotación para el aprendizaje de la natación

EN 13138-1:2008

Chalecos salvavidas

EN ISO 12402 (varias partes)

Protectores contra piedras para motociclismo todoterreno destinados para proteger a los conductores de piedras y escombros

EN 14021:2003

Equipo para alpinismo y escalada

Cuerdas auxilares para alpinismo y escalada

EN 564:2014

Cintas para alpinismo y escalada

EN 565:2006

Anillos de cinta para alpinismo y escalada

EN 566:2006

Bloqueadores para alpinismo y escalada

EN 567:2013

Anclajes para hielo

EN 568:2015

Pitones

EN 569:2007

Cuerdas dinámicas para alpinismo y escalada

EN 892:2012+A1:2016

Crampones

EN 893:2010

Sistemas de disipación de energía para uso en escalada Via Ferrata

EN 958:2006+A1:2010

Cuñas

EN 12270:2013

Mosquetones

EN 12275:2013

Anclajes mecánicos

EN 12276:2013

Arneses

EN 12277:2015

Poleas

EN 12278:2007

Piolets

EN 13089:2011

Dispositivos de frenado

EN 15151-1:2012

 

Los EPI son siempre EPI

Por último, y a modo de conclusión, queremos señalar una vez más que ya estemos en nuestro puesto de trabajo, en el campo de fútbol, en la playa o en la montaña, debemos ser conscientes de la existencia de ciertos riesgos, y de que para protegernos adecuadamente debemos recurrir a equipos que hayan sido sometidas a exigentes pruebas y ensayos, destinados a verificar su capacidad de protección.

Como ya hemos indicado anteriormente, si nos debemos proteger con un EPI debemos exigir el mismo nivel de cumplimiento con la legislación vigente para el casco de bombero, que para el pequeño chaleco que le damos a nuestro/a hijo/a que está aprendiendo a nadar.

Así pues, al igual que en nuestro trabajo debemos asegurarnos de que los EPI cuentan con el marcado y con el folleto informativo correspondiente, debemos ser igualmente celosos en revisar este tipo de información para los equipos que utilizamos o proporcionamos en nuestros momentos de esparcimiento.

 

Por lo tanto, nunca dejaremos de recordar que los EPI deben usarse allá donde sean necesarios y que es absolutamente necesario que estos equipos estén debidamente certificados.