La protección ocular de los trabajadores: riesgos y soluciones

28/06/2017

Las lesiones que afectan a los ojos y a la cara constituyen el 4 por ciento del total de los accidentes registrados en jornada laboral, según datos del Ministerio de Empleo y Seguridad Social.

Conocer los riesgos en esta zona del cuerpo y la forma de prevenirlos, es, por tanto, una de las acciones de prevención en el entorno laboral más importantes, ya que la vista es el principal sentido que nos permite relacionarnos con el medio.

En esta entrada del blog, pretendemos, precisamente destacar, de forma muy resumida, los principales riesgos, así como proporcionar una selección de los EPI destinados a proteger la cara y los ojos de los trabajadores.

 

¿De qué riesgos tengo que protegerme?

 

Los riesgos que pueden causar lesiones en cara y ojos se agrupan en tres categorías: mecánicos, químicos y radiaciones. En esta tabla tienes algunos ejemplos.

 

 

Riesgo (ejemplos)

Fuente (ejemplos)

Efectos

Riesgo mecánico

Impacto de partículas

Mecanizado de metales, rebabas de soldadura, remachado, corte de cables, torneado de madera, talla de piedras, perforación de rocas

Gravedad variable en función de tamaño y velocidad de partícula. Desde irritación por entrada de polvo hasta pérdida total de visión por impacto con partícula a alta velocidad o contacto con metal caliente.

Polvo de partículas gruesas

Preparación de cementos, talla de piedras, aserrado de maderas, lijado orbital, silos de grano, molido de harina

Salpicaduras de metal fundido

Coladas de metal fundido

Líquidos a

presión

Decapado por agua a presión

Arco eléctrico de cortocircuito

Sistemas de transmisión de energía eléctrica

Riesgo químico

Salpicaduras de sustancias químicas

Blanqueo, galvanizado, manejo de disolventes

Lesiones que van desde irritaciones y conjuntivitis hasta quemaduras graves

Aerosoles líquidos

Pulverizado sobre cultivos, fumigado

Humos, gases y vapores

Barnizado, fumigado, análisis de gases de combustión

Polvo fino

Preparación de cemento, operaciones de limpieza, lijado de paredes

Agentes biológicos/virus

Cirugía general, dental, primeros auxilios, manipulación de residuos

Riesgo por radiaciones

Radiación infrarroja (IR)

Trabajos en hornos, forjas, soldadura

La exposición a fuentes de elevada intensidad puede provocar quemaduras en córnea, retina o cristalino

Visible

Hornos de alta temperatura, luz artificial/solar de alta intensidad, conducción vehículos (en condiciones de luz cambiante)

Ultravioleta (UV)

Soldadura de arco eléctrico, lámparas alta energía, plantas curado lacas

Láser

Equipos de medición láser, corte por láser, radiación parásita sistemas láser

Soldadura

Trabajos de soldadura en general

Tabla 1 Riesgos y efectos sobre los ojos

Además de contar con todos estos riesgos, a la hora de planificar la prevención, tienes que tener en cuenta que en un mismo lugar de trabajo pueden darse varios tipos de riesgos simultáneamente.

 

¿Cómo debo protegerme?

 

Existen distintos tipos de protectores oculares y faciales, dependiendo de su diseño y el fin al que están destinados.

Según el diseño, los tres tipos de protectores oculares son las gafas de montura universal, las de montura integral y las pantallas faciales.

  1. Gafas de montura universal. Se trata del tipo de gafas más similares a las que usamos en el ámbito cotidiano. Pueden tener dos oculares o constar de un ocular de una pieza única.

  2. Gafas de montura integral. Encierran totalmente la cavidad ocular y los alrededores. Podemos encontrar a su vez:

    1. Tipo integral: ocular único sobre una montura flexible. Normalmente se mantienen en su posición mediante una cinta elástica.

    2. Tipo cazoleta: dos oculares acolados en monturas opacas tipo cazoleta. No pueden ser llevados sobre gafas de montura universal. Los oculares suelen presentar efecto filtrante para radiación de soldadura.

  3. Pantallas faciales.  El visor de pantalla plana o curvada que protege el rostro. Existen visores de malla y también la variante de la pantalla de soldador, donde el ocular suele acoplarse en una pantalla opaca que protege la cara del usuario de los riesgos derivados de los procesos de soldeo.

Según la finalidad o el tipo de riesgo frente al cual ofrecerá protección, la normativa también define una serie de requisitos para los protectores oculares. Así, cada función protectora suele llevar asociada un símbolo específico que se marcará en la montura o en el ocular, según corresponda.

  1. Uso básico. Los protectores oculares de uso básico únicamente cumplen con los requisitos básicos marcados en la EN 166. No tiene símbolo específico.

  2. Protección contra impactos. Estos protectores ofrecen protección contra impactos de partículas a alta velocidad y a baja, media y alta energía. Los símbolos (en montura y ocular) asociados son:

    1. Resistencia mecánica incrementada. Símbolo: S

    2. Impacto de partículas a gran velocidad y alta energía. Símbolo: F

    3. Impacto de partículas a gran velocidad y media energía. Símbolo: B

    4. Impacto de partículas a gran velocidad y baja energía. Símbolo: F

La protección frente a partículas a gran velocidad también puede verificarse a temperaturas extremas, en cuyo caso se añade una T a los símbolos.

  1. Protección contra líquidos. Ofrecen protección contra salpicaduras de líquidos o gotas de líquidos. Símbolo (en montura): 3

  2. Polvo grueso. El símbolo (en montura) para los protectores frente al polvo grueso es: 4

  3. Polvo fino y gases. Este tipo de protectores llevarán en la montura el símbolo 5.

  4. Radiación solar. Los protectores que incorporan oculares con efecto filtrante frente a la radiación solar llevarán marcado el ocular el código 5 o 6 (para filtros sin protección y con protección en el infrarrojo respectivamente), seguidos del código de la escala de protección correspondiente.

  5. Radiación IR/calor radiante. Los protectores que incorporan oculares con efecto filtrante frente a la radiación solar llevarán marcado el ocular el código 4 o 4C (para filtros sin reconocimiento mejorado del color y con reconocimiento mejorado del respectivamente), seguidos del código del grado de protección correspondiente.

  6. Radiación UV. Los protectores equipados con filtros para la radiación ultravioleta solar llevarán marcado el ocular el código 2 o 2C (para filtros sin reconocimiento mejorado del color y con reconocimiento mejorado del respectivamente), seguidos del código del grado de protección correspondiente.

  7. Radiación de soldadura. No existe un código específico como en el caso de los otros filtros. Sin embargo, en el ocular deberá aparecer el código del grado de oscurecimiento, que puede ir desde el 1 al 15, dependiendo del proceso de soldadura al que nos expongamos.

  8. Radiación Láser. Al igual que en el caso anterior, no hay un código de marcado específico, pero en el ocular o en la montura se indicará la longitud de onda para las que el filtro proporciona protección, las condiciones de ensayo y la clase de protección correspondiente.

  9. Metales fundidos.  Los protectores oculares que presentan resistencia a los metales fundidos o sólidos calientes, se identifican en la montura con el código 9.

  10. Arco eléctrico de cortocircuito. Las pantallas faciales ensayadas para ofrecer protección frente al arco eléctrico de cortocircuito según la EN 166, deben llevar la letra código 8 en la montura.

Casi todos los tipos de riesgos llevan asociados una norma específica, si deseas ampliar información acerca de la normativa asociada, puedes consultarla a través de nuestra web.

 

¿Puedo usar cualquier tipo de protector ocular?

 

La respuesta es no, ya que existen limitaciones en cuanto a los diseños, en función de cada tipo de riesgo asociado. A la hora de seleccionar el diseño del protector ocular o facial, hay que tener en cuenta lo siguiente:

  1. Impactos de partículas. Sólo podremos usar la montura universal para protegernos frente a impactos de partículas a alta velocidad y baja energía. La montura integral se limita a impactos baja y media energía y, finalmente, para impactos a alta energía, deberemos usar sólo pantallas faciales.

  2. Salpicaduras y gotas de líquidos. Las salpicaduras de líquidos requieren protección facial y sólo se usarán pantallas faciales. Las gotas de líquidos requieren hermeticidad de las cavidades oculares y por tanto únicamente son aptas las gafas de montura integral.

  3. Partículas de polvo (gruesas y finas) y gases. Para este tipo de riesgo se selecciona una montura integral.

  4. Arco eléctrico de cortocircuito. Al requerir protección de la cara, únicamente se recomienda una pantalla de protección.

  5. Metal fundido. Se considera un riesgo muy severo y únicamente se admiten gafas de montura integral y pantallas faciales. La montura integral se escogerá si se valora que no existe peligro de daño facial.

  6. Soldadura. La montura universal o integral no proporciona protección contra la escoria de soldadura y/o la radiación de la soldadura por arco eléctrico, que puede quemar la cara. Las gafas de montura universal no protegen frente a la radiación indirecta, por ello estas sólo se eligen para operaciones de corte, soldadura de latón o para aquellas personas que no están directamente implicadas en el trabajo de soldadura o que visitan zonas de soldadura.

Las pantallas de soldador proporcionan protección facial y pueden venir acopladas con petos y faldellines para la protección del cuello.

  1. Láser. Son básicamente gafas de montura universal con un diseño que proporciona alto grado de cobertura a los ojos. También hay modelos de montura integral y pantalla facial.

 

Además de todo esto, siempre tendremos que considerar otros factores como la interacción con otros equipos de protección individual que se usen de forma simultánea a los protectores oculares o faciales, especialmente si hablamos de protectores auditivos o protección respiratoria.

Como siempre, recordamos que únicamente utilizaremos EPI que cumplan los requisitos establecidos en el RD 1407/1992, ya que además de ser un requisito legal, es la única forma que tenemos de asegurarnos de que se han realizado las pruebas y ensayos oportunos con el fin de comprobar que el EPI ofrece una protección sólida frente a los riesgos que declara.