Check-list para la selección de EPI

18/03/2015

La selección y uso de un EPI es un proceso que requiere de una gran meticulosidad y rigor, debido a las implicaciones que pueden derivarse de una mala selección y/o uso de equipo. La selección y uso de un EPI es tan crítica que el RD 773/1997 está dedicado íntegramente a definir los requisitos mínimos para seleccionar y usar correctamente los EPI. Para hacer más fácil la aplicación de este Real Decreto, el Instituto Nacional de Seguridad e Higiene en el Trabajo (INSHT) redactó una guía técnica para facilitar esta labor.

En esta entrada, intentaremos hacer un ejercicio de síntesis y destacar en una “check-list” los aspectos que no pueden olvidarse a la hora de hacer la selección y uso de EPI.Check-list para la selección de EPI

 

FASE DE EVALUACIÓN E IDENTIFICACIÓN


  • Evaluación e identificación de los riesgos. Es el primer paso que debe hacerse en cualquier evaluación de riesgos. Como sabemos, primero debemos intentar eliminar el riesgo, o reducirlo a niveles aceptables. De no poder así, deberemos recopilar toda la información acerca de la naturaleza de la amenaza que deberemos cubrir con el EPI.
  • Establecer el nivel de protección requerido por el EPI. Una vez que sabemos la magnitud de la amenaza, podremos saber la magnitud de la protección que necesitamos. Por ejemplo, si identificamos y evaluamos un riesgo por exposición a ruido, en el cual los trabajadores están sometidos a un nivel equivalente diario de ruido de 100 dB (A), deberemos seleccionar un protector auditivo que atenúe el ruido hasta los 80 db (A) que marca la ley. En este punto es muy importante evitar tanto la sub-protección, que dejaría expuesto al trabajador al riesgo; como la sobre-protección, la cual tendría efectos “colaterales” como la imposición de cargas físicas innecesarias sobre el trabajador.
  • Analizar las características de la tarea donde se utilizará el EPI. Debemos tener en cuenta que cada tarea tiene sus particularidades, y es aquí donde tendremos que tener en cuenta las condiciones de temperatura, humedad ambiental, concentración de oxígeno, etc., para seleccionar el EPI que se adapte a los requerimientos de la tarea. En el caso de los protectores auditivos que veíamos antes, en ambientes de humedad y temperatura elevadas suele ser preferible el uso de tapones frente al uso de orejeras.
  • Conocer las características de los trabajadores. El EPI debe adaptarse al usuario, ya que de no hacerlo, el usuario no utilizará el equipo y quedará desprotegido. Debemos tener en cuenta como, estado de salud de los trabajadores, tallas, particularidades médicas (alergias, sensibilizaciones, etc.), discapacidades físicas, etc.

FASE DE SELECCIÓN


  • Identificar los tipos de EPI adecuados para cubrir los riesgos. Teniendo en cuenta todo lo anterior, se enumerarán las características que debe reunir el EPI.
  • Considerar el uso conjunto de otros EPI. Si para una determinada tarea será necesario el uso de varios EPI, por ejemplo, protección ocular+protección respiratoria+protección auditiva, hay que tener en cuenta que la colocación de un EPI puede influir en las prestaciones de otro, por lo que deberemos utilizar EPI que permitan el adecuado funcionamiento de los otros que deberán usarse conjuntamente.
  • Consulta a los trabajadores y/o sus representantes de las distintas opciones. Para maximizar la aceptación por parte de los trabajadores de los equipos que utilizarán (si existe rechazo, el equipo no se utilizará debidamente o directamente, no se utilizará) se debe implicar a los trabajadores o sus representantes en el proceso de selección del equipo.
  • Comparar los EPI definidos con los existentes en el mercado. Cuando definimos un EPI, no siempre van a encontrarse varias opciones que se ajusten totalmente a la protección definida. En este caso deberían buscarse soluciones de compromiso de forma que se garantice la seguridad de los trabajadores.

FASE DE USO


 

  • Uso de EPI certificados. Como ya hemos repetido en numerosas ocasiones, si un EPI no está debidamente certificado, no tendremos ninguna seguridad de que ofrezca protección frente a los riesgos a los que deberá hacer frente. Además, y si ello no fuera suficiente, el RD 773/1997 exige que se utilicen EPI que cumplan con las disposiciones legales de aplicación.
  • Examen cuidadoso del folleto informativo del EPI. El folleto informativo forma parte integral del EPI. En este documento el fabricante detalla todas las características del EPI: para qué sirve, cuáles son sus niveles de prestación, cuáles son los límites de protección, usos indebidos, instrucciones de uso,…, en definitiva, todo lo que el usuario necesita saber para utilizar el EPI de forma segura y que ofrezca la protección que el fabricante prevé para el EPI.
  • Mantenimiento de los EPI según indicaciones del fabricante. Para que el equipo esté en perfectas condiciones a lo largo de toda la vida que prevé el fabricante, es absolutamente vital que se sigan a rajatabla sus recomendaciones de mantenimiento, cuidado, limpieza, revisiones periódicas, etc.
  • Formación a los trabajadores. Si nadie forma e informa a los trabajadores acerca del correcto uso de los EPI, lo más probable es que no hagan un uso adecuado del equipo y acaben estando expuestos al peligro. Sería sorprendente el comprobar cuántos y cuántos de nosotros hemos utilizado de forma incorrecta un EPI tan aparentemente sencillo como un tapón auditivo, y todo por la sencilla razón de que en primer lugar, no nos leemos el folleto informativo, y en segundo lugar, porque nadie nos lo ha explicado (a menudo porque se considera que es algo de sentido común y que todo el mundo puede hacer sin necesidad de explicación previa)